

Las
Drogas y la Vida Familiar
La adicción se caracteriza por una perdida del
control del uso de alcohol o drogas en la que inciden factores
genéticos, neurobioquímicos, mentales, sociales
y espirituales, enmarcada por dos grandes componentes: el deseo
irreprimible por consumir y la incapacidad de parar una vez que
se inicia el consumo.
Desafortunadamente,
afecta a todo el entorno del individuo, incluyendo la familia.
Algunos factores sociales que inducen actualmente al consumo de
drogas son:
-La existencia de un mercado de sustancias legales que promueve
y publicita su uso.
-La falta de formación acerca de las consecuencias de su
consumo y de criterios para su uso.
-La escasa valoración social.
-La utilización del tiempo libre en bares y la falta de
alternativas para combatir el ocio.
-El ritmo de vida actual con situaciones de paro y desesperanza
que producen angustia y ansiedad.
Entre
las motivaciones asociadas al consumo están:
1). La curiosidad y el deseo de experimentar sensaciones nuevas.
2). La presión de grupo, el deseo de pertenecer a una pandilla
o la búsqueda de experiencias comunes.
3). La transgresión social de normas establecidas.
4). La consecución de un beneficio inmediato: calmar los
nervios, estudiar o trabajar mejor, etc.
5). La posibilidad de escapar a problemas personales.
Las
señalas principales del abuso de drogas por los adolescentes
pueden incluir:
-Físicas: fatiga constante, ojos enrojecidos, tos persistente.
-Emocionales: cambios en la personalidad, poco amor propio, depresión,
etc.
-Familia: falta de comunicación y desobediencia a las reglas.
-Escuela: Calificaciones bajas, ausencias frecuentes y problemas
de disciplinas.
-Problemas Sociales: gustos de vestir y en la música poco
convencionales, desinterés por las actividades de la casa
y la escuela.